domingo, 25 de marzo de 2012

Lecciones de historia



Serán esas gotas de indiferencia que llevamos en la sangre o el conformismo pelín displicente que podría explicar las reacciones del sevillismo ante según qué acontecimientos, pero la historia del fútbol sevillano adolecía de errores impropios de relatos cuyos protagonistas en algunos casos viven para contarlo. El problema bien pudiera ser que, durante décadas, nadie se ha tomado la molestia de preguntar, investigar y desmontar las fabulaciones que han ido construyendo una historia, la de nuestro fútbol, que no ha habido por dónde cogerla. Hasta hace poco.

Recuerdo aquí y ahora a Agustín Rodríguez, la persona a la que habría que agradecer el interés de un grupo de sevillistas por ahondar en episodios de nuestro pasado, cuyo relato está contaminado de datos consagrados a mayor gloria de una leyenda –seamos benévolos- interesada. Uno de esos curiosos es Enrique Vidal (al que sólo tengo el placer de seguir en la radio e internet), y uno de esos episodios el conocido como “Caso Antúnez”.

El próximo 12 de abril tendrá lugar en el hotel Hesperia (antiguo Portaceli) la presentación del libro “Caso Antúnez. Más allá del honor”. La revisión sin duda exhaustiva de uno de los sucesos cuya lectura histórica evidencia una manipulación, por su naturaleza y sus voceros, más grosera.

No hay quien sostenga la secuencia que hasta hace poco se ha hecho del nacimiento del fútbol en Sevilla, y cuesta trabajo entender cómo se permitió en su día que calaran en el subconsciente sevillano algunas manipulaciones que se desmontarían fácilmente con el simple recurso a la hemeroteca. Pero pocas tergiversaciones se han consagrado tan fácilmente como  la versión que casi nadie se molestó en analizar, de unos hechos que pudieron derivar en la pérdida del título de Liga que adorna el palmarés del club decano y más laureado –sí, sí…- del fútbol sevillano. Enrique Vidal nos deja este estudio imprescindible para comprender de dónde venimos y el por qué de esa equidistancia que, antes como ahora, condicionó la lectura de una historia que vamos aclarando.


Nota bene: Cuando escribo estas líneas sólo se sabe que Spahic no viaja a Santander y que el Madrid ha visto reducida su ventaja con el FC Barcelona a seis puntos. Se sabe también que trabajadores cualificados del club capitalino han vuelto a poner el grito en el cielo a cuenta de presuntos perjuicios arbitrales. Por higiene pública, por sentido del decoro o por ambas cosas, convendría que alguien con mando en aquella plaza incluyera un apartado destacado en la primera página del reglamento de régimen interno del que tanto hablan. Me permito proponerles un texto: “Todo trabajador del R. Madrid, incluyendo a los miembros de la primera plantilla, deberá abstenerse de invocar contubernio arbitral alguno como justificación de la pérdida de puntos en el terreno de juego. Cualquier acción en este sentido podría llevar a nuestros rivales a recuperar episodios de la historia del fútbol español y europeo que lastran la historia del club”.


Publicado en SFC Periódico el 23 de marzo de 2012.

2 comentarios:

  1. Estimado Pablo, creo que sí nos conocemos personalmente, conozco a Ángel y a toda la panda de la primera fila de voladizo de gol sur, entre ellos, mi hermano Manolo. Gracias por tus palabras, y confío que el libro te guste. Estás invitado a su presentación, pero no tengo tu correo electrónico ni lo encuentro aquí. En Ayer y Hoy Sevillista está el mío, en mi perfil, por si quieres enviarmelo en un privado. Lo dicho, mil gracias por tus amables palabras.

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  2. No las merecen. Ya te ubico personalmente. Y por lo que os sigo a través de la radio, no me cabe duda de que el libro responderá a las expectativas justamente creadas. La historia de aquellos meses y la memoria de Antúnez merecen que alguien se hubiera preocupado en una obra como la que lleva tu firma. Enhorabuena por adelantado.

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