Soy Pablo F. Enríquez. La efe es una marca de nacimiento que obedece a un antojo paterno: Félix. Cosas que pasan en las mejores familias y a las que uno acaba por acostumbrarse, en este caso con agrado. El blog nace con la pretensión de compartir algunos buenos momentos, reflexiones errabundas, desahogos sevillistas e incursiones en la fotografía. Aquí te vas a encontrar recuerdos de viajes, curiosidades callejeras y algo de aquello en lo que ocupo mi -escaso- tiempo libre.
lunes, 8 de octubre de 2012
Accidente en Vigo
La prudencia indica que no conviene alterar lo que funciona bien. Si, como en el caso de este Sevilla, parecía que Michel había dado por fin con la combinación idónea después de dos años de proyectos fallidos, cualquier ataque de entrenador debería estar recogido en el reglamento de régimen interno del club con severas consecuencias.
Salió mal. La fórmula ideada por el madrileño para suplir las ausencias que el equipo arrastra de la noche del Barça descompuso al equipo. El once de anoche en Balaídos cojeó por la izquierda y evidenció una desconexión entre líneas, con Campaña y Kondogbia desubicados e incapaces de sostener al equipo.
Ellos fueron dos de los detalles preocupantes de un partido en el que asistimos a un variado repertorio de pases al contrario, despistes en el centro de la defensa, fallos en los controles y una exagerada dependencia en lo que Navas fuera capaz de inventar desde su banda. Lo de Reyes, por desgracia, cada vez sorprende a menos gente. Dicho esto, todavía pudo el Sevilla traerse mejor renta de su visita a Vigo si el suplente Sergio no hace la parada de su vida a cabezazo de Negredo.
Sirva este accidente como lección para lo mucho que resta en una temporada en la que los tres ausentes de anoche se antojan vitales. Si este verano nos dicen que Medel y, sobre todo, Rakitic y Trochowski serían indispensables en un esquema ganador...
Pablo F. Enríquez
Publicado en Columnas Blancas el 7 de octubre de 2012
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