miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sevilla FC 1 - Granada 2. Demasiado previsible



El Sevilla se ha dejado la condición de imbatido en una jornada propicia a priori para consolidarse en la zona noble de la clasificación. Y a nadie escapa el grado de frustración colectiva que se apoderó de la grada al pitar el final del partido el valenciano Mateu Lahoz, máxime después de que Manu del Moral despejara el camino a la victoria con un tanto -su cuarto en Liga- cuando el personal aún buscaba acomodo.
Si en el fútbol hay cierta lógica, ésta dicta que el equipo que se pone por delante en el marcador, tan pronto y al abrigo de los suyos, debe exponer todo su potencial (manido termino éste donde los haya) en orden a ampliar cuanto antes la cuenta en su casillero. Los de Marcelino demostraron anoche que la lógica no es bienvenida en esto que nos tiene entretenidos cada siete días. Porque, incomprensiblemente, el Sevilla desapareció del partido nada más marcar y entregó el control del juego a un Granada que no terminaba de creérselo. Paradójicamente, los blancos se emplearon en veinte minutos de buen fútbol a la vuelta de vestuarios, y con ello despejaron las dudas que el respetable empezaba a albergar sobre el nivel físico del equipo. Pero si hace dos semanas Javi Varas firmó su candidatura a la internacionalidad, Roberto no le fue a la zaga con un recital de paradas ante las acometidas sevillistas.
El equipo llevaba varios partidos jugando con fuego y terminó por quemarse a la sevillista manera: frente a rivales de la zona baja. Lo que sucedió en el tramo final del partido no sorprendió a nadie. Quizás, y a la vista de su comparecencia posterior ante los medios, sólo al técnico asturiano. Y es que no se entiende que mantuviera a un estático Rakitic los noventa minutos en el campo, en detrimento -por ejemplo- de Campaña. Eso y la ubicación de Trochowski en banda izquierda o la tardanza en mover el banquillo.
Este primer tropiezo liguero destapa además un serio problema a corto plazo: la ausencia de un delantero de referencia con Negredo entre algodones y Kanouté evidenciando que el tiempo pasa, también para él. Suerte que Del Moral se ha encargado de cerrar bocas conforme pasan las jornadas. Pero eso no debe aparcar la necesaria revisión de una plantilla en la que echamos en falta ciertos elementos. Diciembre está a la vuelta de la esquina.

Publicado en Columnas Blancas el 02-11-11.

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