domingo, 3 de noviembre de 2013

Sevillista




Créanme si les digo que hay sevillistas, no sé si con dos, tres o cinco cifras en el número de abonado, a los que les da exactamente igual que Émery coloque de salida una defensa adelantada, doble pivote en el centro y dos arriba. Posiblemente han visto más partidos que el noventa y nueve por ciento de los que imparten a diario lecciones de fútbol y, ya de paso, de sevillismo, pero nadie les habrá arrancado un comentario que fuera más allá de si éste o aquel es ‘bueno’ –a secas- o un calco del que llegó al Sevilla hace tiempo procedente del Jaén.

No saben manejarse en eso que suena a secta y que hasta los profanos resumen con el genérico de Redes Sociales. Ni falta que les hace. ‘No han visto nada, no tienen ni idea’, sentencian para sí cada vez que alguien trata de convencerles de que la opinión en sevillista se pulsa hoy en estos inventos con nombres que alguien tomó prestados de un almacén sueco de muebles.

Sólo en cenáculos reducidísimos, familiares, casi en privado, evocan un tiempo en el que su Sevilla y el mío se ganó un marchamo imperecedero de respetabilidad. Sello grabado a fuego en la memoria de quienes acompañaron a su equipo, desde cierta distancia pero sin dejarlo ir, sin aspavientos ni dogmatismos, más décadas de lo que la razón dicta, a la espera de que un chaval de Nervión les volviera a helar la sangre aquel jueves de Feria. Esa noche, mientras media Sevilla hacía suya la ciudad, se abandonaron al recuerdo y la nostalgia de los que ya no estaban, sevillistas porque sí, a los que, después de tanto tiempo, volvían a echar de menos.

Seguro que los reconocen y, pasado el tiempo, querrían ser como ellos. Hoy, como cada fin de semana, vuelven a recorrer la distancia que une el hogar con su casa, con su gente. Ahí los tienen, puntuales a la cita con su Sevilla y el nuestro, agradeciendo al de arriba que los mantenga con salud para seguir abonando una devoción en niños con la mirada limpia y el corazón blanco.


Artículo publicado en SFC Periódico del 3 de octubre de 2013

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